#19J, ¿censura o error?

Hace tiempo que la red, principal defensora de la libertad de expresión, opinión e información, está siendo controlada por las fuerzas de poder. Cuando Internet se convirtió en el mejor amigo del hombre, los gobiernos de diversos países se dieron cuenta de que era un arma increíblemente poderosa para los disidentes y ciudadanos quejicas que encontraban en él el mejor sitio para mostrar sus argumentos de protesta. El pasado enero, la red de microblogging más utilizada en la actualidad a nivel mundial, Twitter, anunció que respondería a un sistema de control que le permitiese bloquear determinados mensajes en función de las leyes específicas de cada país. Acto seguido, los millones de usuarios de la famosa red social inundaron de críticas sus páginas y consiguieron mantener el hashtag #CensuraTwitter entre los temas más comentados durante varios días.

Este duro golpe para la libertad en la red dolió mucho a los que defienden la misma, sí, pero poco se salía de lo que todos podíamos esperar en unos momentos así, de agitación social y control gubernamental. Países como China, Tailandia o Egipto no nos podían decepcionar más en este sentido, pero lo que no podíamos esperar es que un país como España se viese envuelto en una maniobra de censura como la presenciada la semana pasada.

Jueves, 19 de julio. Las ciudades españolas se llenan de ciudadanos que, una vez más, se echan a la calle para protestar por los recortes del Gobierno, el trato a los funcionarios, el pacto del euro y la precaria situación del país. Asombra el poder de congregación de las redes sociales, que han conseguido reunir a enormes cantidades de gente, incluso en pequeñas ciudades en las que las manifestaciones y marchas tienen lugar muy de tarde en tarde.

Pero el foco de la protesta se encontraba en Madrid, donde los ciudadanos se reunieron en las puertas del Congreso, a las que ya había acudido la Policía antidisturbios con intención de disolver tal follón. Mientras, podían escucharse entre los gritos frases como “no hay pan para tanto chorizo” o el ya mítico “esta crisis no la pagamos”. No pasa desapercibida la violencia utilizada por los cuerpos de seguridad, que disparon en infinidad de ocasiones con pelotas de goma y no se pensaron dos veces utilizar la porra cuando creyeron conveniente. La red se inundaba de referencias a la nula cobertura que televisiones, radios y demás medios estaban dando al acontecimiento, especialmente a lo ocurrido en Madrid. ¿Qué hacer en este caso para informarse de lo que pasa en la calle? Mi respuesta sería clara: Twitter. El problema surge cuando ni siquiera Twitter trata el tema como noticia. Los usuarios no dejaban de comentar, indignados, la censura que la red social estaba ejerciendo sobre el hashtag #19J, que, según la novedad y en base a las 200.000 menciones que había recibido en las últimas 24 horas, se merecía sin lugar a dudas ser uno de los Trending Topics del día. Pero, ¿por qué no llegó a serlo, y sí lo fue en Alemania, Italia y Francia? ¿Cuáles son los requisitos para lograr meterse en el tan ansiado Top Ten? Pues según ellos mismos…

Twitter es sobre lo que está sucediendo ahora mismo – nuestro algoritmo de Tendencias identifica los temas que se popularizan específicamente a lo que está pasando en ese momento, en lugar de escoger temas que han sido populares durante un tiempo. Creemos que las Tendencias que captan “el momento” en Twitter son las más interesantes y ayudan a las personas a descubrir las noticias alrededor el mundo. Twitter no premia el número sino la irrupción, la novedad, la explosión. El “tema del momento” no es el más comentado sino el más rompedor

Pues bien, en base a esto tan sólo nos quedan dos alternativas que contemplar: Twitter y su sistema de criba no creyó del todo rompedora la salida de los españoles a la calle, hartos e indignados con el sistema de gobierno, o hubo quien movió hilos tras la red para tratar de ocultar la verdad de lo que ocurría.

Comparación de hashtags: ’19J’ y ‘siamotuttispagnoli’

Hasta donde sabemos, el ejercicio de este tipo de censura la llevan a cabo los gobiernos de cada país, que piden/obligan a las redes de microblogging a eliminar determinados contenidos que creen perjudiciales para el saber popular (compensación económica por medio). Dicho esto, ya está todo insinuado. Sí, lo más posible es que Rajoy y su tropa consideraran como un atentado a su labor y credibilidad el hecho de que los españoles fuésemos conscientes de la magnitud que las protestas estaban alcanzando. Habrá, sin embargo, quienes opinen que éstas no son pruebas suficientes para confirmar tal hazaña y que debe tratarse de un simple error de la plataforma. Afortunadamente, y como en The Low-down, por ahora, no censuramos, pueden pensar ustedes lo que quieran, aunque el agua parezca estar lo suficientemente clara.

Anuncios