Scoopshot, la comercialización del fotoperiodismo

Hace un tiempo que las revoluciones se suceden unas tras otras. El mundo está experimentando cambios constantes, políticamente sorprendente. Hasta el momento, los medios de comunicación de masas habían funcionado como “perro guardián”, como chivato que contaba a la sociedad todo lo que las personalidades importantes de los países ocultaban, los abusos que los políticos hacían del poder y el incontrolado manejo de la riqueza que hacían los grandes empresarios. Poco a poco, estos filtros de verdad que constituían los medios se han ido politizando de una manera increíble, de forma que su principal utilidad ha quedado obsoleta. Para suerte de algunos (no todos), numerosos ciudadanos de a pie han salido al rescate de esta ausencia de información veraz, motivados por las ganas de desenmascarar las mentiras de unos medios controlados por los intereses gubernamentales. Mucho se ha hablado de la validez o inutilidad del periodismo ciudadano, de si perjudica o no a los profesionales de la información, de si están o no las personas de la calle preparadas para contar lo que ocurre a su alrededor. Las opiniones son diversas y las posturas también, pero lo que es indudable es que esta nueva forma de tratar la información ha sido la protagonista en los últimos tiempos de crisis política y social en el mundo.

La Primavera Árabe o los movimientos sociales del 15m y sus similares en Londres, China o Nueva York, entre otros, son claros ejemplos de cómo los ciudadanos han contado la verdad que el periodismo tradicional omitía. ¿El mejor instrumento para lograrlo? Indudablemente, Internet. Las redes sociales, blogs y demás aplicaciones para los dispositivos digitales más utilizados han sido el puente entre la noticia y la sociedad, permitiendo mostrar imágenes y vídeos que confirmaban las informaciones. Hace apenas un mes, The Low-down les facilitaba el acceso a un breve vídeo-tutorial sobre cómo grabar una revolución (una versión adaptada al castellano de ‘How to film a revolution’). Hoy queremos informarles de la existencia de Scoopshot (@Scoopshot), una aplicación gratuita para iPhone y Android destinada a la compra-venta de imágenes captadas por cualquiera desde un dispositivo móvil. De este modo, se comercializa el fotoperiodismo ciudadano, algo novedoso hasta el momento, y se valora el trabajo de personas que, sin serlo, ejercen de periodistas cuando se encuentran en el lugar y sitio oportunos para ello. El eslogan, ‘Take Photos, Take Money’, destaca el que puede ser el mayor atractivo para los usuarios: ganar dinero a cambio de mostrar una noticia de actualidad en forma de fotografía. Scoopshot funciona desde el año 2010 y, desde entonces, han sido más de 110.000 los usuarios que se han beneficiado con alrededor de 300.000 dólares.

El funcionamiento de esta aplicación es tremendamente sencillo. El usuario, una vez ha tomado la fotografía, sólo tiene que fijar un precio y esperar a que algún medio esté interesada en comprarla. El precio, en principio, debe oscilar entre un mínimo de 9 euros y un máximo de 999. Scoopshot sólo permite a los usuarios subir fotos con 48 horas, o menos, de antigüedad, con la intención de preservar el carácter noticioso y actual de las fotografías en venta. Si algún medio está especialmente interesado en el trabajo de un usuario puede solicitar una tarea concreta al mismo, de modo que éste decida si aceptar o no el encargo. Para entenderlo mejor, les mostramos un vídeo-tutorial de los propios creadores. Ya sabe, si necesita algo de dinero en estos tiempos de crisis, ¿qué mejor que hacerlo mientras enseña al mundo un trocito de verdad?

 

http://www.scoopshot.com/

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